Soy como hoja caída de un árbol.
Como flor pálida al interior de un libro.
Como las malas hierbas de tu jardín perfecto.
Como el cero que va antes de la coma.
Como el libro que sujeta la pata rota de la mesa.
Como la cuadrícula de una libreta de matemáticas que sólo sirve para poner tinta sobre ella.
Como tu piel con tatuajes.
Como tus córneas, transparente.
Como el viento, inasequible.
Como el océano, grande y a la vez pequeño.
Como la vida, envuelta en un papel en el que tú, yo y él somos la mierda que limpia.
“Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.” ― Charles Bukowski.
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martes, 30 de septiembre de 2014
Soy como.
viernes, 26 de septiembre de 2014
La vi.
Vi sus curvas a trasluz del sol del horizonte, su piel se erizaba y sus cabellos ondeaban contra el viento del poniente.
Me llevó a Ítaca, me enseñó sus tierras.
113.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Me caí.
Me he caído, me he perdido.
Un desierto alumbra mi despertar.
¿Por qué estoy aquí metida, pero a la vez tan libre?
Un desierto es una cárcel abierta, tienes todo tu espacio pero estás solo, y alejado, es como mi mente, como cuando me meto en ella.
Abre tu cabeza, mete tu pie derecho, luego el izquierdo, agáchate, coge los extremos con las manos y cierralo de nuevo, encojete, como si de un feto se tratase, respira, respira, respira, cierra los ojos, cierralos fuerte, inspira, expira, ¿lo ves? ¿ves lo negro? Eso es la tranquilidad de vivir. Estás encerrado, lo sabes, pero tienes una tranquilidad inmensa en tus córneas, en tus pupilas, tus brazos no responden, tus piernas tampoco, tu corazón late, late, late, late, lat..., la...
martes, 23 de septiembre de 2014
Mi propia muerte.
Cuando me informaron de mi propia muerte se dieron cuenta de que algo era erróneo. Pues seguían manteniendo los pies a flote, mi señor.
Piensan que todo lo que les digo es porqué se me ha ido algo de las manos, ¿O me equivoco?
Diagnosticaron el caso como si el móvil aparente fuese la envidia. Los celos. Se equivocaban. Había más. Se dignó a observar mi rostro. Desconocía el asesinato, pues.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Señorito Murphi.
La dejó aturdida, ruda y amarga aquél licor fuerte denominado el 83.
Entonces ella se dirigió a él y le dijo:
-Sería sutil que me acompañara descalzo por la vía. No hay motivo aparente de avergüenzo, señorito Murphi.
Poema d'amor delirant.
Els teus dits al meu coll com si estigueres tocant la guitarra, específicament eixa cançó que tant m'agrada.
Son els teus ulls marrons mirant a l'alba des del meu balcó, cos nuet, mirada penetrant, destroçada, perduda.
Però, i la teva veu rebel? i el teu rostre lluitador? Amb una 'ç' et canviaré el dolor per la dolçor.
Ho saps, saps que no crec amb l'amor, tan sols vull que sigues lliure al meu costat, vull un petó de matinada, revolucionari, per a substituir la cafeïna i la cocaïna matinera.