Me dijo que visualizara la escena mientras me lo contaba, era algo así como.
'Viernes por la tarde. Fue a eso de las ocho. En pleno invierno. Recuerdo que hacía mucho frío, llegué a casa, fuí al comedor y lanzé mis zapatos al aire, y, ¿cómo no? Mi casa estaba echa una mierda.
Por encima de la mesa, aproximadamente unas quince botellas de cerveza casi vacías, pero aún había cerveza dentro de ellas, el cenicero hasta arriba de colillas y chustas y alguna que otra por el suelo, la luz era más pobre que hoy en día el Estado, no alumbraba mucho, pero tampoco estaba apagada, por el cristal del balcón se podía ver aún el cielo, de un azul casi tan oscuro como mis pantalones, o lo que quedaba de ellos. Cansada de todo, me tiré en el sofá y me quedé atontada mirando mi reflejo en la televisión, ya que no tenía iniciativa alguna de encender aquella 'caja tonta' que solo transmitía más y más mentiras, y siempre eran las mismas y provenían de los mismos. Cojí mi viejo bloc de dibujo. Empecé un autorretrato mientras me miraba en un pequeño espejo que había por allí cerca. Me acompañaba el humo de mi querido cigarro, que me nublaba la vista mientras dibujaba y me producía sensación de estar entre las nubes. También me hacía compañía lo que quedaba de alcohol por aquellas botellas, iba bebiéndomelo sin saber el tiempo que llevarían allí, pero bueno, toda compañía era grata. Empecé a dibujar, un rostro pálido, tenía ojeras, los labios cortados, la boca pequeña, los ojos grandes con las pupilas dilatadas, alguna herida y algún moratón, y otros detalles en los que no me gustaría entrar.'