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martes, 26 de abril de 2016

La Plaza de la República.

-Un militante y una esbleta camarera.

Recuerdo, la plaza de la República, donde nos encontrábamos en primera fila, con banderas, gritando y protestando sin más...
Plaza de la República...querido aprecio la tenía y apreciada era por mí, un mísero 25 de Abril, pasó que una camarera salió de un restaurante en el cual se iba a hacer la celebración de una boda... y allá a lo lejos, un soldado le pidió un cigarrillo, pero puesto a la situación en la que se encontraban ella no estaba dispuesta a donarle nada a aquél militante...simplemente se acercó a él, y le dio uno de los claveles que portaba en una bolsa que recogió de la festividad que no pudo ejercer.
Éste como muestra afectiva, puso su clavel en el cañón de su rifle; y junto a él, todos sus compañeros.

Ese mismo día fue La Revolución de los claveles.

martes, 19 de abril de 2016

EL BARCO FANTASMA.


                                 Microrrelato XXIII

John me sonrió –algo torcida yacía su sonrisa- me miró con cara de psicopatía a través de la ventana de construcción gótica que daba a mirar a la proa desde el camarote, y yo desde fuera, cual pirata egocéntrica, le devolví la sonrisa –un tanto preocupada- acto seguido arrastró sus manos manchadas de sangre por dicha ventana, cayó al piso llorando, y allí, murió. 

Vino un oleaje, el timón empezó su curso totalmente solo, acompañando al viento que nos llevaba mar adentro, yo quedé la única de entre unos veinticinco camaradas, todos moribundos  a mis pies. 

Vislumbré una cruz roja, sobre aquella isla perdida –tierra a la vista- lancé el quinqué que mi mano sujetaba desde la cofa hasta la vela más grande, allí comenzó a arder el fuego, avivando, nuestra historia pirata, quedó prescrita en cenizas entre la mar.

jueves, 7 de abril de 2016

A la cantata del amor haré una elegía...

Si algún día me fallas, a la cantata del amor haré una elegía...
Si algún día me fallas ya no habrá ni consistencia y ninguna melancolía,
la nostalgia del olvido en un gran escenario llamado ''el tiro''
el tiro al blanco, espectantes de un océano, por el cual pasó un trasatlántico,
saludando alegre junto a las olas, la esperanza y la demora...
poniente del viento, y el alba cayente, llegando la noche y yo como siempre espectante diciéndote:
¡Mira, es la Luna! tan bonita y tan bella como siempre...
y como siempre cogiéndote, y repitiendo algo similar:
¡Corre, que si ahora no vienes, se marchará!
cantaban la sonata las estrellas, y escucharon plegarias y deseos de las bellas, las más bellas doncellas,
que junto a sus ojos, se atrapaban en la red de la noche oscura y sin ningún tipo de cura...
Aprendí en el paso del tiempo que la historia se reescribe día a día...
¿Y si algún día hacemos historia con tu mano junto a la mía?
Si de llorar aprendemos a cerrar los ojos y respirar,
si al nacer nos enseñan a caminar, es por algún motivo, tal vez no se vayan a hacer cargo de llevarnos en brazos toda la vida,
pero unos brazos que rodeen algún tiempo tu mente, evitarán que antes caigas en la vía,
vías del tren, tus manos férreas junto a la mía,
parándome el frío que sentía aquél invierno del 39'...
¿por qué? ¿por qué apareciste de nuevo en mi vida?
Si estabas a disgusto y yo ya no tenía...

Aladdin, rey de los ladrones.

Aladdin que por muy ladrón que fuera,
a la bella Yasmin iluminó en noches en vela,
esperando ella dulce por su balcón que él apareciera,
 y así decirle al oído:
''Si no fueses ladrón, y fueses un sultán, 
no te hubiese amado,
 porqué mi corazón solo querrías comprar
 y no hubieras robado.''

martes, 5 de abril de 2016

¿Por qué tachar de loco a quién no es cuerdo como tú? Si al fin y al cabo no existimos.

Tengo un problema, que nadie va a solucionar...

todos tenemos nuestra parte oscura, algunos la interiorizamos y otros tantos la sacan al exterior en forma de rabia y ataque colérico contra la población, pero, pero esto es más...
 ¿espiritual? es como un ritual, pero no algo normal, algo que está en tu cabeza y no endereza, solo se desordena, guardando un orden y una distancia determinada entre ambos pensamientos predilectos, y bueno, sé que podría decir tantas cosas al respecto de mis pensamientos que apuesto por el resto de mi vida,
y no, creeme, el resto no importa...recuerdo, que un día que alguien llamó sábado, otro alguien me dijo que nos llenábamos la cabeza de pájaros, pero escucha, atento, y sin perder pista alguna, esos pájaros, te hacen ser libre...planean un vuelo perfecto y un destino idóneo e ilógico.

Si al final del vuelo alcanzas la responsabilidad, sabiendo ser cuerdo dentro de cualquier locura, puede y solamente puede que así puedas tú hallar la paz.
Porque al fin y al cabo, la cura para la locura solamente la tiene un loco en su mentalidad.

¿Por qué tachar de loco a quién no es cuerdo como tú?
Puede que algún día un cuervo te arranque los ojos de sus cuencas, y así no sepas como distraer su cruz, el enigma del espantapájaros que llegó a la comedia mediante una tendida tragedia.

Al fin y al cabo somos pajarracos de la sociedad, y ellos, solo ellos, los pardales, van a remunerar tus mayores deseos.
Y ella, solo ella, la natura, te va a dar el secreto del por qué existes o profundizas algunas veces con el medio...
Mira a tu alrededor, parate a pensar, respira, medita, fotografía un árbol e inclina la cabeza, vuela suave y rapazmente, y nunca, pero nunca nunca, quieras actuar con certeza.

sábado, 2 de abril de 2016

Penumbra, catástrofes y sin un alma.

Acabó todo en penumbra, catástrofes, sin una alma que se pudiese proteger, yo, en cambio, ingénua de mí, creí que hice lo mejor que supe o pude hacer, a lo único que pude acceder, fui, soy y seré mi más mayor pesadilla, mi más menor sueño, mis objetivos a alcanzar, o mis penas que vertir en un hallazgo en pleno invierno.
Yo, catástrofe absoluta, enseñanza de la vida, con poca experiencia pero que entiende que no hay ya salida, sobre los mares se yacía un espeluznante pudor estético, negro y sintético, ante los agobios proféticos, de su más dulce agonía.
No confiaré en nadie, decía, y como tonta volvió a fiar su vida en elegía, canción profetizada en un canto angelical, que la vida impregnaba de su lujuria al abdicar de su cargo de fe, con constancia, a su dulce enseñanza, pude yo perecer, como árbol en estancia permanente, ante un río rojizo, lo cual ya no supe ver.
Y que su vida se enhalce en falsas promesas, y que vulva a su pasado y vea, la madurez que alberga, en su dulce atentado contra la bella obscuridad, que su clara obstinencia nunca más encontrará paz.
Si hallas el problema en las alas que se esperan, en ti, que desesperan, por sus sueños no reales que nunca evitan males, por sus claras experiencias, a poder decir, se proclamó bella su ausencia.
Que lo prometido es deuda y que si no endeudas su hacienda, embargado será por sus males y codicias el tiempo perderá.

1.- El amazonas. ''Las cuatro selvas del vencedor''

LAS CUATRO SELVAS DEL VENCEDOR

Una vez yo, me fui sobrepasando el monte, que me llevaría al Olympo, allí, vi de lejos un Titán que se me acercó y me contó una enseñanza moral propia suya, muy curiosa, una anécdota, que decía así...

 

''Dice la leyenda, que surcando las olas, y cuando se veía el sol allá a lo lejos, fue escuchado un murmullo por mí, que si el amazonas algún día se derrumba y las claras de Luna se derrocan, solo nos quedará, la salvación de Mar, el único que no ahoga con su soga.''