Viernes 13 de septiembre
Me llamó el demonio
Oli la fragancia en la obscura habitación
del estramonio,
Y me liberé .
Me perdí en la brújula
Había tormentas eléctricas,
lluvias, y normas estrictas ,
Recuerdo tomar más de dos
sustancias adictivas
Más tarde, conocí a una bruja, yo,
Que me enseñó a jugar
Y como usar las esdrújulas
a la hora de conjurar,
recuerdo reconocer el rostro de ;
un mago, un ángel, un judío y un juez,
También me encontré a mi misma dentro de unos años,
Pero sinceramente, ni siquiera la saludé, me parecía vulgar,
sabía que sí lo hacía,
con mi propia soberbia me ignoraría,
seguí andando por las habitaciones del hotel,
Era una mezcla entre terror y comedia,
como si todos los pacientes del psiquiátrico hubiesen salido esa misma noche y hubiesen alquilado una habitación allí,
Cada persona que conocía seguía un patrón totalmente distinto,
pero todos tenían en común la telepatía,
A penas hacía falta decir nada,
cuando andabas en contacto visual con una persona, no hacía falta decir nada,
era como que su información te llegaba directamente al cerebro,
Sí, sonará raro, pero es real.
Las chicas de la brujería teníamos un sótano . Sótano 13,
aquello era un completo laboratorio ,
Había hierbas, velas, inciensos, había perfumes de todos tipos; para el amor, para la lujuria, para la soberbia, para la locura...
Había huesos, cadáveres, cráneos mirándonos fijamente,
Teníamos una mesa para experimentar con todos los humanos que a nuestros ojos , actuaran mal,
Sobretodo encerrabamos políticos, abogados, funcionarios del estado...
Nos encantaba ver como esos seres se retorcían de dolor,
Estuve trabajando mucho tiempo en una piedra preciosa, la "piedra espejo", "piedra prisma"
Interponer dualidad, convertirla en simbiosis,
Yo la llamaba el ojo de Dios.
Tenía la capacidad de combinar con certeza todo lo opuesto, al nivel adecuado.
Combinaba elegir izquierda y derecha
Combinaba el actuar bien y mal
Decisiones como vivir o morir,
Pasaron a ser como vivir y morir.