El odio. Es un sentimiento.
Un sentimiento que en muchos casos nos lleva a la muerte, nuestra muerte, nadie la decide, solo nosotros.
El cúmulo de días, meses, hasta años odiandose a si mismas las personas te hace un descerebrado poco a poco.
El odio es como el cáncer, por así decirlo. Empieza por una manchita pequeña, hasta que ya no lo puedes controlar, y bum. Se te ha ido de las manos y ocupas la mayor parte de tu tiempo odiándote. Así sin más. Sin explicación alguna. Nosotros somos nuestros peores enemigos.
El odio conlleva muchas veces a la locura. Y cuándo digo locura no me refiero a la de cuándo alguien salta de un primer balcón y le dicen, '¡Ala, que loco!' Sinó a la locura del subconsciente. Esa que no controlas. Esa que te controla a ti.
Te vas volviendo cada vez más loco. Pero claro, que os voy a contar a vosotros, pensaréis que estoy loca, o que mi único sentimiento es el odio, tal vez os engañéis, pero lo más probable es que acertéis.
'El insomnio es lo más jodido que puede haber.'