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lunes, 11 de enero de 2021

Katrina, la gente en invierno, las terrazas frías y sus sentimientos vacíos

Hola, me llamo Katrina Alice,

soy uno de los personajes de esta saga, 

tan larga y pesada...

Estuve confesando a las 4 de la madrugada lo que sentía,

me cuestionaba si realmente,

 sentía algo o simplemente era producto de mi imagnación o de mis necesidades, 

o de mis dudas...

siempre busqué cariño en todo lugar donde iba, en todo lo que hacía o en toda persona por la que sentía algo, 

¿a caso me falta cariño? ¿a caso no me siento bien? pregunté a quién me había  creado... sin obtener respuesta de mi creadora, solo actos de tetricismo y decadencia hacia este personaje, 

¿a caso nunca pensó que aunque mi ser solo existiera sobre un papel nunca cobraría vida? ¿nunca sentiría? 

obviamente todos necesitamos algo de cariño alguna vez supongo... al igual que odio...

Después de esta pequeña intro os confesaré como realmente me siento aquí, 

dentro de esta historia que ella creó,

ni siquiera sé si estoy en Estocolmo, Alemania o Londres...

Ya perdí la cuenta de las trayectorias y viajes, 

perdí la cuenta de las veces que me hizo mudar de ciudad a cambio de su paz mental conmigo, pensando que yo estaría bien situada allí...

 Pero a decir verdad no me siento agusto con casi nadie aquí, pero claro, ella solo crea, nunca lee a sus personajes, es una avariciosa y una testaruda.

 Desde el relato de los trece corazones del gato negro, no volvió a tratarme igual,

y cada situación era más decadente y peligrosa que la anterior...

Suelo sociabilizar ahora cada noche con mis clientes, cuando les cuento sobre la nueva merca o con los dealers cada vez que intentan rebajarme los precios a cambio de algo, malditos estúpidos recurrentes.

Por lo demás,

con la gente en general me aburro, 

y cuando salgo por la ciudad, siento que estoy perdiendo tiempo constante.

Ni siquiera ya me alegran las luces de navidad y me abruma el consumismo de sus sentimientos decadentes, ya ni siquiera siento mariposas en el estómago al oler el café...

Sé que podría estar haciendo cualquier cosa, aprendiendo algo enriquecedor para mi, haciendo más negocios, ganando más dinero...

Siento a veces tanto el estar haciendo la imbecila 5h en una terraza pasando frío y gastando dinero, pido piedad a dios y que me perdone, todo estos actos gratuitamente, a cambio de inconsciencia para no ser conscientes de lo que esta pasando y conversaciones basadas en nada, a cambio de falsas sonrisas y amistades por conveniencia, sentimientos escondidos, entre el humo denso y el alquitrán de los cigarros, en las terrazas, que me ahoga y no me deja respirar, y el ruido de sus silencios, ruinosos, esos silencios con sonido de conversación que nunca dicen nada, esas personas tan ruidosas que nunca dicen nada, tu mirada, tu alma, que no me dicen nada...