Su sonrisa fue mi escuela,
ella mi fiel compañera,
una grata compañía que a mis ojos desteñía su color marrón verdoso,
que por ella fui lo que era,
que por ella sigo en vereda,
oh, dulce doncella, ¿por dónde se va a la mancha?
No quisiera alardear de que sé un mundo entero, pues recorro las esquinas de su bello cuerpo, peca a peca, pelo a pelo, le daría el cielo, si me diera sexo.
“Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.” ― Charles Bukowski.
Vistas de página en total
sábado, 14 de junio de 2014
Poesías nocturnas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario