Tenía ojos grandes, como platos y una boca relativamente pequeña.
Emprendía un vuelo rapaz cada catorce días de cada año. Un día se le olvidó aquél vuelo rapaz y a los quince días del año siguiente murió. Sí, murió.
En realidad no se trataba de un búho. Era la más sabia persona que había conocido jamás. Pero a la vez, la más trastornada. ¿Por qué los sabios están locos? Tal vez su visión de la vida es diferente a la nuestra y juzgamos. O tal vez nos aterre lo que dice porque en realidad sabemos que es cierto.
“Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.” ― Charles Bukowski.
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miércoles, 30 de abril de 2014
Aquél búho gris.
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