Estamos en guerra y del que sufra será el tan nombrado reino de los cielos.
Y mientras yo, que me encuentro sentada al borde del abismo conmigo misma, con el eterno debate de,
cómo le explico que obré bien y di bendiciones a todos pero que mi cuerpo está macado por el mal y dañado de pecado.
Ojalá sea todo como cuentan, ojalá mi alma pese 0,75 onzas que son 21,2 gramos y pase limpia de pecado.
Agradezco todo lo que hoy tengo🙏🏼🤍
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